El agua en primavera es como un remanso de paz que merece la pena ver y escuchar. La nieve de las cumbres unida a las lluvias se juntan para escurrir en un transitar vibrante y alocado.

Las piedras en ese rozar implacable, continuo y persistente se acomodan para sentir la caricia que esculpe sus aristas.

En su libertad el agua configura un paisaje itinerante, plagado de formas y colores que al salpicar componen una coreografía desenfadada.

Fragmentadas en minúsculos chispas de alegría, las gotas saltan esparcidas, juguetonas, esquivas a la vista con un latido fugaz, haciendo sentir el pálpito de la vida con su maravilloso fluir.

Los puentes, senderos del caminante, balcón para contemplar el horizonte, permiten al bajar la mirada ver el discurrir, que se percibe como desde una atalaya incomparable, que une la mano de dios con la del hombre, fundidas en un paisaje cómplice con todos los sentidos.

Juega el agua cómplice de los sentidos,
transita en un camino acomodado por su fuerza,
regando su cauce las huertas y los días.

Mueve la rueda de molinos y
late implacable la fuerza de la vida,
que susurra paciente ante la caña , y el engaño de su cebo.

Y en sus remansos, apartadas del curso,
escapados por la fuerza,
crecen en las charcas
cuentos e ilusiones.
Las piedras en ese rozar implacable, continuo y persistente se acomodan para sentir la caricia que esculpe sus aristas.

En su libertad el agua configura un paisaje itinerante, plagado de formas y colores que al salpicar componen una coreografía desenfadada.
Fragmentadas en minúsculos chispas de alegría, las gotas saltan esparcidas, juguetonas, esquivas a la vista con un latido fugaz, haciendo sentir el pálpito de la vida con su maravilloso fluir.

Los puentes, senderos del caminante, balcón para contemplar el horizonte, permiten al bajar la mirada ver el discurrir, que se percibe como desde una atalaya incomparable, que une la mano de dios con la del hombre, fundidas en un paisaje cómplice con todos los sentidos.
Juega el agua cómplice de los sentidos,
transita en un camino acomodado por su fuerza,
regando su cauce las huertas y los días.

Mueve la rueda de molinos y
late implacable la fuerza de la vida,
que susurra paciente ante la caña , y el engaño de su cebo.
Y en sus remansos, apartadas del curso,
escapados por la fuerza,
crecen en las charcas
cuentos e ilusiones.
Muy bonitas fotos, la del puente es preciosa.
ResponderSuprimirUn beso
María Laura
Salgo de aquí refrescado, limpio. Nuevo.
ResponderSuprimirUn saludo!!
Son impresionantes las fotos,te voy a contratar como fotografo,un besico y buen fin de semana.
ResponderSuprimirEsencia de mujer, gracis por pasar y comentar. El puente une la mano del hombre con la naturalez sin desentonar, por eso a mi tambien me gusta.
ResponderSuprimirjose rasero, como ves en las fotos hay valientes dispuestos a disfrutar del agua fría.
buda, gracias, dipuesto a fotografíar lo que mande, y a buen precio
Un fuerte y agradecido abrazo
Un buen reportaje, si señor. Recorrerlo es casi como dar ese paseo que propones en el texto, ya pronto podremos hacerlo por estas tierras de Asturias porque aunque timidamente la primavera se va dejando ver entre los jirones del viejo y gruñon invierno que hemos "disfrutado".
ResponderSuprimirSaludos,
Que estupendo reportaje con tan bellas fotografias.
ResponderSuprimirEl otro dia, el rio Carrión que pasa por medio el pueblo donde vivo, bajaba así, con esa fuerza. Con las lluvias y el deshielo de las montañas, era irreconocible.
Tambien como tú, hice un montón de fotografias.
Jorreto, la primavera siempre se espera con la ilusión de encontrar un cambio.
ResponderSuprimirMaripaz, este proceso del deshielo y sus consecuencias, llaman la atención a la vista y a la vida.
Gracias por vuestros comentarios
Preciosas fotos!!!!!! tambien tus palabras!
ResponderSuprimirun abrazo
Son unas fotos extraordinarias, como siempre. Me ha dado la impresión de poder estar con los pies dentro del río. Qué agradable.
ResponderSuprimirY el texto, muy bello.
Gracias por esta brisa de primavera, esta excursión esta rana tan simpática.
Abrazo.
Agua, agua y mas agua...
ResponderSuprimirfantastico reportaje, me gusta mucho.
Besos
Fantásticas fotos Pinto amigo. El agua me fascina y me conmueve. Y a quien no.
ResponderSuprimirEl agua que moja los sueños y el sentir de la Vida.
Los textos de las fotos, impagables.
Que maravilla el agua cristalina abriéndose paso entre las piedras...me parece oir su rumor.
ResponderSuprimirUn abrazo
Toda la fuerza del agua. El deshielo en primavera. "El beso de los dioses".
ResponderSuprimirHaces unas fotos realmente magníficas.
Un abrazo muy fuerte.
anonadado me has, estimado Pinto.
ResponderSuprimirsi bien las fotos son refrescantes y llenas de vida, los textos que las acompañan y el poema final, son de quitarse el sombrero.
palabras envolventes, como el agua.
palabras serpenteantes, como el curso de los ríos.
¡que placer para los sentidos!
me ha encantado la fotografía del puente, ese arco que invita a pasar por él.
biquiños.
Nada me da más paz que el agua.
ResponderSuprimirSolo verla me tranquiliza.
Bellas fotos, míster!
Las fotografias son fantásticas , junto a tus textos tan bellos , se pueden vivir y sentir las situaciones.
ResponderSuprimirSomos un grupo de amigos que nos gusta la naturaleza y el mundo animal y sobre todo las maravillosas curiosidades que lo envuelven , descubiertas y todavia por descubrir.
Te invitamos a conocerlo.
http://curiosidadesmundoanimal.blogspot.com/
Un saludo cordial.